Junio: Mujeres apasionadas que proyectan, se animan, emprenden y forman redes

Dar el salto, dar lugar a la pasión, buscar un modelo de negocios para un proyecto y encontrar miradas diferentes durante ese recorrido son algunos de los conceptos que nos comparten nuestras #apasionadas de junio al hablar sobre su desarrollo profesional.

Cecilia Núñez, coach en comunicación, asesora a las personas en su proceso de diseñar lo que quieren decir y también sus negocios. Melina Masnatta, especialista en tecnología, es una de las creadoras de Chicas en Tecnología, donde hacen programas para formar a mujeres líderes en tecnología. Gabriela Kogan, diseñadora gráfica, especializada en gráfica para espectáculos y en la edición de libros, y Lucila Della Casa, diseñadora de indumentaria sustentable, directora de la marca Reinventando, nos cuentan acerca de sus emprendimientos y recorridos en esta nota.

 

Lucila Della Casa


¿A qué te dedicás? ¿Cómo te definirías en una frase?
Me dedico a diseñar sistemas de reutilización (upcycling) para producir indumentaria sustentable y ética.

¿Cómo fueron tus comienzos en tu profesión?
Comencé de muy joven en el rubro, hace 22 años como asistente de modelista, y luego trabajé en muchas marcas nacionales y talleres de producto terminado
. Pasé más tiempo trabajando que estudiando. Así gané mucha experiencia. Me recibí de modelista en el instituto de Hermenegildo Zampar, pero no termine la carrera de Diseño de Indumentaria de la UBA, me quedaron dos materias. Cursé muchos años, pero como siempre priorice el trabajo, me llevó más tiempo la parte académica.

¿Cómo fueron tus desafíos a nivel laboral?
Fueron aprendizajes, y muchos! Recién hace poco, cuando cumplí 40 años, pude vislumbrar y valorar el camino recorrido, con desafíos y aprendizajes que, por suerte, hoy hacen que tenga un amplio conocimiento de la industria indumentaria.

Contanos brevemente acerca de tus proyectos actuales.
Hoy en día dirijo la marca Reinventando, donde realizamos prendas para hombre y mujer, desde la reutilización textil.

Tenemos una línea de Moda, y recientemente lanzamos una línea de Uniformes. Nos aliamos a “Rivera Indumentaria”, una empresa de uniformes que lleva más de 7 años en el mercado para desarrollar uniformes sustentables, trabajando con insumos nobles, reutilizados y reciclados y con comercio justo.

¿Que consejos le darías a aquellas mujeres que quieran desarrollar su proyecto?


-Les diría que se animen
! Lo más placentero es encontrar un trabajo que ames y te dé placer y alegria!

– Que no se conformen. Yo pasaba de un trabajo a otro, hasta estaba preocupada, porque llegaba un momento en el que necesitaba irme. Me di cuenta de que lo que no aguantaba era tener jefes. Desde entonces soy feliz trabajando en forma independiente.

-Que busquen siempre en lo que elijan hacer, cuidar a las personas con las quienes trabajan y cuidar al planeta.

Que hagan alianzas y trabajen en equipo, por ahí encuentran personas potencien sus capacidades, y juntas o juntos lleguen más lejos.

 

Cecilia Nuñez

¿Cómo te definirías en una frase?
Acompaño a las personas a comunicar sus negocios alineados con su propósito de vida.

¿Cómo fueron tus comienzos en la profesión?
Hace 20 años. Alrededor del 2000 empecé haciendo pequeños trabajos para la empresa familiar: era una página de apicultura, porque mi familia se dedicaba a la apicultura. Luego otros proyectos freelance, y después me contrataron para una red de blogs y de webs para España, como Responsable de la Estrategia de Comunicación y Gestión de la Comunidad. En 2009 creé mi propio emprendimiento, una productora de contenidos para webs, redes sociales, marketing de contenidos y capacitaciones. Ese es un proyecto que ya finalicé para poder dedicarme por entero a mi rol de coach en comunicación, para asesorar y acompañar a las personas en su proceso de diseñar lo que quieren decir y también sus negocios.

¿Cuáles fueron tus desafíos a nivel laboral?
Millones. Creo que los que son más interesantes son los desafíos de emprender, donde en el caso de Bee, en 2009 arrancamos como una productora de contenidos para sitios web. Luego la propuesta se fue ampliando. Llegamos temprano al mercado y nos costó mucho instaurar eso como una necesidad. Hubo todo un tiempo de buscar un modelo de negocios, de buscar buenos partners dentro de los cuales estuvo ID4YOU, para poder hacer proyectos en conjunto. Ese fue uno de los principales desafíos. Y después, en una etapa bastante posterior, el desafío, con una empresa ya montada, decidir darle un fin de ciclo para poder hacer yo mi propio giro de carrera, con todo lo que implica no sólo la identidad profesional, sino con el hecho de poder dejar ir algo que costó tanto, para así poder empezar algo nuevo.

Tres consejos para mujeres emprendedoras:
-Que se tengan mucho cariño
. Lo digo básicamente por el tema de las auto-exigencias que solemos tener, como esto de pedirnos tener la certeza total, de tener todos los conocimientos sobre el rubro, ser como “perfectitas” antes de hacer algo.
-Que se respeten a sí mismas en el sentido de darle lugar a la pasión de cada una, porque el emprendimiento tiene muchas cosas hermosas y otras muy desafiantes. Lo que te sostiene es la certeza de que elegiste bien.
La comunidad. Pensar que no estamos solas, que podemos pedir ayuda, no sólo a nuestras amigas sino también a personas que ya han pasado por esta situación, por lo tanto, no aislarnos sino animarnos a salir de nuestro propio “tupper”.

 

Melina Masnatta

¿A qué te dedicás?
Me dedico a la tecnología educativa con impacto social. Me dedico a traducir y enlazar mundos para cambiar la vida de las personas.

¿Cómo fueron tus comienzos dentro de la tecnología educativa?
Mis comienzos fueron desafiantes porque la tecnología no tenía el mismo lugar que ahora. Hace 13 años que trabajo en este ámbito. Era algo desafiante porque era la parte menos elegida por los educadores y educadoras, pero sin duda lo que me apasionaba es que era un lugar con mucho espacio para crear y mucho espacio para conectar información, conocimientos de otras disciplinas, no solamente de la tecnología en sí misma.

¿Cuáles fueron tus mayores desafíos?
Mis desafíos a nivel laboral tuvieron que ver con encontrar esos proyectos que le dan sentido a lo que hago, encontrar equipos en los que me sintiera cómoda, donde hubiera una mirada y una forma de liderar coherente. Y por otro lado poder sostenerme económicamente, porque en ese inicio a veces hacías los proyectos que te gustaban pero no te pagaban y viceversa, entonces me llevó muchos años poder encontrar ese equilibrio de desarrollarme en lo que me gusta y vivir de eso.

 

El hecho de ser mujer también me estaba limitando, tanto en los ámbitos educativos tradicionales, donde en general las mujeres solemos cobrar menos, hay más competencia, incluso se genera una forma de trabajo en donde se descuida mucho al equipo y los liderazgos.

Chicas en Tecnología fue creado por 4 cofundadoras y luego fueron sumándose diferentes personas que al día de hoy le fueron dando nuevos desafíos y nuevas miradas creativas. Es una organización sin fines de lucro donde formamos, motivamos y acompañamos a jóvenes adolescentes mujeres para que puedan ser esa próxima generación de mujeres líderes en tecnología, para contribuir a cerrar esta brecha de género que existe en el mundo emprendedor tecnológico. Todos los programas e iniciativas que hacemos son libres y gratuitos, pero este último tiempo fuimos sumando no sólo trabajar en articulación con los emprendimientos tecnológicos, sino también con las familias, con los educadores, porque nos fuimos dando cuenta de que no es suficiente sólo tratar con las chicas sino con el entorno.

Tres consejos para mujeres que quieran iniciar su emprendimiento:
-Poder encontrarse con otras personas, que incluso sean diferentes a tus recorridos o tus miradas, va a enriquecer muchísimo ese recorrido
que querés formar. Pedir estas conversaciones, preguntarle a alguien que admires si puede tomar un café virtual, encontrar quiénes van a ser esa red de inspiración, que puede no ser alguien inalcanzable sino colegas, amigas, personas que están en otros desarrollos o estadios de sus crecimientos, pero que aportan una mirada diferente y te acompañan a seguir ese desarrollo, que sino a veces queda muy solitario.

Seguir formándose. Le invertimos muy poco tiempo a nuestra formación. Se puede  entrar en un curso que no tiene nada que ver con lo que hacés o aspirás a ser, pero sin duda seguir aprendiendo es algo que te va reconectando con tus propósitos. Yo creo que la vocación o el emprendimiento tienen que ver con tus propósitos y son de alguna manera oportunidades para pensarlo diferente.

-Respetar los procesos y los tiempos personales, nuestras expectativas y deseos. A veces estamos corriendo todo el tiempo y consumimos modelos muy exitosos o muy lejanos, y eso genera muchísimas tensiones y sentir que si no llegamos a esa altura quedamos alejadas, entonces qué importante que es conocer qué es lo que nos está pasando, escucharnos y respetar esos recorridos. En general no son recorridos sencillos sino desafiantes, ya que en definitiva, a la única persona a la que uno le tiene que dar respuesta y rendir cuentas es a nosotros mismos, y eso es importante recordarlo.

 

Gabriela Kogan 

¿Cuál es tu profesión?
Soy diseñadora gráfica, pero siempre me dediqué básicamente a dos cosas: gráfica de espectáculos y libros. Soy lo que en inglés se llama bookpackager. El que hace libros. Los pienso, produzco los contenidos, los diseño, los ofrezco a editoriales o a empresas. Y también algunas empresas me piden que les haga un libro. Llevo adelante proyectos editoriales que a veces devienen en investigaciones, en poner en valor archivos, en hacer muestras.

Pensándolo bien, creo una historia, una forma de contar algo, a veces en libros, a veces de otra forma. La gráfica de espectáculos, es un viejo amor que tengo, lo que me queda de comunicadora y diseñadora gráfica.

¿Cómo fueron tus comienzos?
Cuando me recibí, puse un estudio con una socia que duró 11 años. En el 2000 inventamos los Mapas de Palermo, cuando el barrio estaba despuntado. Ahí me di cuenta de que me interesaba más trabajar en proyectos pensados por mi, y no encargados. Al año traje la idea de hacer Monólogos de la Vagina cuando todavía era un libro, al que compré solo por su diseño, y cuando lo leí dije: ¡Tengo que hacerlo obra en Buenos Aires!

¿Cómo fueron tus desafíos a nivel laboral?
Cuando logré convencer al productor de teatro con el que trabajaba que hiciéramos “Monólogos”, eso me dio una tranquilidad económica que me animó a cerrar el Estudio, separarme de mi socia y empezar a producir proyectos.

Mi gran desafío fue ser mi propia cliente. Ahí empecé a hacer mis libros con la idea de la búsqueda de la Identidad Argentina. Hice un libro: “Surtido, 268 imágenes del alma argentina” que me encontró con lo que me emociona, que es todo aquello que nos une, y no lo podemos describir, pero que una imagen es una puerta que invita a encontrarse con un montón de vivencias que nos identifican. Después vinieron más de veinte libros, algunos con imágenes de archivos, otros escritos, otros con investigaciones. Un día me fui con un proyecto a la Feria del Libro de Nueva York, y Rizzoli me lo compró. Ahí me di cuenta de que si tu proyecto es bueno, único y crees en él, podés tocar puertas con confianza, que algo va a suceder.

Contános sobre tus proyectos


Ahora estoy con dos cosas muy distintas entre sí. Por un lado, mi mamá tiene una escuela primaria y jardín, Amapola, en el barrio de Palermo. Y desde hace algunos años estoy en la dirección institucional. Estoy muy abocada a esto, y me está pasando que la educación me emociona tanto como la búsqueda de la identidad argentina. La vida es muy loca, hay círculos que en algún momento cierran y entendemos los puntos que se conectaron para llegar al lugar donde estamos (como dice Steve Jobs: “los puntos siempre se conectan mirando hacia atrás”). Hace muchos años, el señor que hacía el mantenimiento de Amapola, Castro, me mostró fotos antiguas de Palermo y me contó que las buscaba en el Archivo General de la Nación. El me abrió las puertas a un mundo increíble de las fotografías de la vida cotidiana, que son la base de muchos de mis libros. Por otro lado mi abuelo paterno era director de escuela y escritor. Así que la educación y los libros son las energías que hoy me atraviesan. Mi otro proyecto tiene que ver mis abuelos, que llegaron a la Argentina en 1936, desde Lituania. Estoy trabajando con cientos de cartas que se mandaban entre ellos cuando él estaba haciendo el servicio militar en Polonia, y ella trabajaba en Paris. Sus cartas son muy interesantes porque cuentan los años previos a la guerra y cómo los jóvenes buscaban nuevos horizontes a puro riesgo.

Otros de los proyectos es comenzar a preparar una muestra sobre ellos en Vilna y lograr que en su ciudad natal Swincian, pueda poner una plaqueta, como hay en muchas ciudades de Europa, en las veredas de sus casas, desde las que sus familias fueron llevadas al bosque cercano y fusiladas junto a los 8000 judíos de la región.

¿Qué consejos le darías a aquellas mujeres que quieran desarrollar su vocación?

Encontrar algo en que ese proyecto sea distinto, profundizarlo, y tocar puertas. Muchas veces esos proyectos que te llenan el alma no son los que en un primer momento generan el dinero necesario para vivir. Por eso hay veces que tenemos otros trabajos para poder hacer despegar nuestro proyecto. A mi me pasa esto con el diseño de la gráfica de espectáculos y los libros por encargo. Y por último, ser un poco cabezaduras, y mandarse.

Conocé sus trabajos aquí.

 

 


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